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6 curiosidades del Palacio de Charlottenburg que te sorprenderán

Palacio de Charlottenburg


El de Charlottenburg es el más imponente y relevante palacio de la ciudad de Berlín, poseedor de incontables tesoros culturales y arquitectónicos que merece la pena descubrir. Así pues, si estás coqueteando con la idea de hacer una escapada berlinesa, no puedes perderte este espectacular edificio que desde el siglo XVII ha acumulado grandes escenas de la Historia de Alemania. ¿Te lo vas a perder?

El Palacio de Charlottenburg  fue originalmente construido para ser la casa de verano de la reina consorte de Prusia, Sofía Carlota, poco después y tras su muerte, su marido el Rey Federico III decidió bautizarlo con un nombre que honrara la memoria de su fallecida esposa.

El Palacio de Charlottenburg es, sin duda, uno de los más monumentales palacios prusianos que vas a poder visitar en la actual Alemania. Pese a los continuados cambios de propietario y herencias por parte de distintas familias de la nobleza prusiana, el palacio siempre contó con unos buenos cuidados y adaptaciones personales a cada huésped, que no dejarían de caracterizarlo, y sólo quedaría parcialmente dañado a causa de la Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, a partir de 1945 fue rehabilitado, y desde entonces el visitante puede disfrutar de innumerables encantos resguardados tras sus viejos y lustrosos muros, de entre los cuales te recomendamos 6 que no puedes perderte bajo ninguna circunstancia:

6 rarezas del Palacio de Charlottenburg

El jardín real

A medio camino entre un jardín de estilo francés barroco y de estilo inglés es uno de los encantos más agradables de todo el palacio. Restaurado siguiendo el modelo barroco de jardines tras los daños sufridos en la Segunda Guerra Mundial, es uno de los lugares más frecuentados por los berlineses para esparcirse, descansar y pasear.

El teatro del castillo

Fue una de las últimas estructuras que se añadieron en el natural desenvolvimiento de la arquitectura del palacio durante la época moderna, y además ha tenido un papel muy significativo en el desarrollo de la historia teatral alemán, desde su conversión en centro oficial de la literatura alemana por el rey Federico Guillermo II.

La habitación ámbar

Añadida con motivo de una ampliación emprendida entre 1707 y 1712 cuenta con un panel de ámbar en sus paredes diseñada por el arquitecto y escultor Andreas Schülter, y que llegaría a ser considerada como la octava maravilla del mundo.



Museo de Federico el Grande

Actualmente la principal función del Palacio de Charlottenburg es actuar como museo de Federico el Grande y su esposa, así como de la colección de pintura francesa del siglo XVIII más importante fuera de Francia.

La casita de té Belvedere

Construída con un estilo barroco tardío y clasicista era usada por el rey de mirador y casa del té, en la que se conservan imponentes colecciones de porcelana. Además alberga cierto aire místico a causa de los encantamientos practicados por los místicos de Rosacruces a los cuáles pertenecía el rey. Sin lugar a dudas, una de las mayores curiosidades del Palacio de Charlottenburg.

El Mausoleo de la Reina Luisa

Es quizás la parte preferida de los visitantes alemanes. Se trata de un monumento funerario que tiene además un importante valor artístico debido a los grandes conjuntos escultóricos que embellecen el mausoleo. A partir de 1918 el espacio fue convertido en un lazareto, y actualmente es prácticamente el lugar más apacible de todo el palacio en el que se sigue percibiendo un cariño especial hacia la joven reina Luisa.

Así las cosas, son muchas las razones por las que merece la pena visitar el Palacio de Charlottenburg, un rincón perfecto para enriquecer tus vacaciones en Berlín, aprender muchísima historia y quién sabe si vivir alguna que otra aventura, con la que recrearse en años venideros.

6 curiosidades del Palacio de Charlottenburg que te sorprenderán
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