Pasaporte cultural Tailandia

7 ‘must’ turísticos que no hay que perderse en Tailandia

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Tailandia es un país que ofrece tanto al viajero, que resulta difícil establecer las prioridades a la hora de visitar sus destinos más populares. Quienes se pregunten, por ejemplo, qué no perderse en Tailandia, no encontrarán una única respuesta, dada la exquisita diversidad de la que goza este destino asiático. No obstante, parece justo señalar que la degustación del Phat Thai, la visita al mercado de Chatuchak o el contacto con la esencia tailandesa en Lham Singha no pueden faltar en nuestras vacaciones. ¿Te animas a conocer más sobre estas y otras experiencias?

Comprar en sus famosos mercados

Tailandia es un auténtico paraíso para todos los aficionados a las compras, y de manera especial, para los asiduos a los mercadillos. Y es que todo el país está repleto de ellos, tanto los que tanto abundan en las calles de sus ciudades y poblaciones como los que encontramos instalados encima de las aguas de ríos y lagos, conocidos como mercados flotantes. Existen además mercadillos en los que podemos comprar durante la noche. Todos ellos son un espacio lleno de color y aromas, por donde pasear es un auténtico placer.

Uno de los mercados más populares de Tailandia, y que deberíamos procurar no dejar de recorrer si viajamos a este país, es el mercado de Chatuchak, muy extenso y de grandes dimensiones. En este mercado encontraremos absolutamente todo aquello que deseemos, ya que en él se vende de todo, desde objetos de artesanía, pasando por ropa y complementos, hasta alimentos y una gran variedad de apetitosos snacks. Es muy aconsejable también para los aficionados a las antigüedades, que encontrarán muchos artículos interesantes y valiosos. Además, en cuanto a los precios se pueden hallar auténticas gangas.

Recibir un masaje tailandés

Sin duda Tailandia es todo un referente en cuanto al mundo del spa y todo lo que con él conlleva. Se trata como todos sabemos de un país de artes terapéuticas milenarias, que forman parte de sus tradiciones, y es difícil encontrar un hotel en el que no dispongan de una zona de spa y que ofrezca, al mismo tiempo, algunos de los tratamientos relacionados.

De todas maneras, si no lo encontramos en el alojamiento, a buen seguro que sí lo habrá muy cerca de él. La mayoría se encuentran además alojados en edificios tradicionales, de estilo tailandés, llenos de objetos antiguos y obras de arte y rodeados de sofisticación. De hecho, una gran parte de spas podemos afirmar que se encuentran en edificios cuya arquitectura posee la solemnidad de los santuarios tailandeses.

Vivir una noche en Sukhumvit 11

Bangkok es una ciudad llena de animación y bullicio, especialmente durante la noche, ofreciendo al viajero un sinfín de posibilidades en cuanto al ocio nocturno. Por ello, no puede faltar en nuestra itinerario la visita a una de las calles más alegres y divertidas de la ciudad, la calle Sukhumvit 11.

En esta calle encontraremos algunos de los locales más populares de Bangkok, entre ellos el Maggie Choo’s, un atractivo bar que está inspirado en los alegres años 20, en concreto en los cabarets que poblaban las calles de Shangai en dicha época. Otro local muy conocido en esta misma calle es Oskar, uno de los considerados indispensables y que cierra sus puertas muy tarde. Sin lugar a dudas, otra de esas experiencias que no perderse en Tailandia.

Hablar con los monjes budistas

Una de las peculiaridades que nos llamarán la atención al llegar a Tailandia es la gran cantidad de monjes budistas que veremos por todas sus ciudades y poblaciones. Los conoceremos por sus vistosas túnicas naranjas, y entablar una conversación con ellos es otra de las cosas que no deberíamos dejar de hacer durante nuestro viaje.

De hecho, no nos va a costar nada, ya que los monjes, y de manera especial los más jóvenes, se muestran muy predispuestos a charlar con los turistas. Y éstos salen beneficiados de la experiencia, ya que es una manera de conocer un poco más la religión budista y la forma de vida de los monjes.



Si nos decidimos a charlar con ellos, las mujeres deben tener en cuenta que no hay ningún impedimento para ello, pero que bajo ninguna circunstancia deben tocarlos.

Disfrutar de la auténtica y delicada comida tailandesa

Uno de los reclamos que atrae a muchos viajeros hacia Tailandia es su gastronomía, considerada como una de las mejores del mundo. En este país podemos comer muy bien y por muy poco dinero, y encontraremos un sinfín de restaurantes con platos exquisitamente elaborados y con precios muy económicos.

Algunos de los platos probablemente ya los conoceremos, ya que muchos de ellos tienen fama internacional, como el Phat Thai, consistente en unos fideos de arroz que se saltean con camarones, pollo y verduras, o como el llamado Tom Yam Kung, que es un caldo hecho también a base de camarones frescos, al que se añade limón y cuyo sabor es picante.

Sin embargo, pese a que algunos de los platos tailandeses tienen una gran fama más allá de sus fronteras, debemos tener en cuenta que la gastronomía de este país es muy variada y que son muchos los platos de auténtica cocina tailandesa que allí tenemos la oportunidad de degustar.

Convivir con los pescadores de Lham Singha

Otra de las actividades estrella que no perderse en Tailandia es la visita a Lham Singha, un pequeño pueblo marinero con un gran encanto, y en el cual uno puede sentirse en pleno contacto no tan sólo con el mar, sino también con las costumbres y raíces de sus habitantes, ya que este lugar nos ofrece la posibilidad de convivir unos días con los pescadores del lugar, pudiendo alojarnos en sus propias casas y compartir con ellos su quehacer cotidiano. Realmente, una experiencia única e inolvidable.

Recorrer el Parque Nacional de Khao Ya

Por supuesto que cualquiera de los parques nacionales de Tailandia entusiasmará a todo amante de la naturaleza, dados sus bellísimos rincones y parajes y su gran riqueza en cuanto a fauna y flora. Uno de estos parques es el Parque Nacional de Khao Ya, formado por frondosos bosques, densas selvas y verdes praderas, que constituyen un espectacular conjunto con una extensión de 540.000 Hectáreas de territorio.

Dentro de este Parque han encontrado su hábitat un gran número de especies animales como osos, monos, mariposas, aves, tigres y elefantes, entre otras muchas. El lugar es ideal para la práctica de un sinfín de deportes y actividades, como el senderismo, pudiéndose realizar rutas maravillosas, o como el descenso de cañones. Incluso tenemos la posibilidad de llevar a cabo una divertida e interesante ruta en elefante, una experiencia única y que jamás olvidaremos.

Además de las anteriormente expuestas, son muchas más las cosas que no perderse en Tailandia.  No debe sorprendernos en absoluto que, de forma generalizada, los turistas que visitan este destino asiático tiendan a repetir al año siguiente.

7 ‘must’ turísticos que no hay que perderse en Tailandia
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