Pasaporte Cultural Maldivas

Isla de Kuramathi, una de las grandes perlas del océano Índico



La isla de Kuramathi es una de las que componen el atolón de Rasdu, parte a su vez de un atolón mayor llamado Alif Alif.  Hay dos formas de llegar al lugar desde la capital, Malé. Una es acceder mediante hidroavión con la que se tardan unos 20 o 30 minutos. También se puede hacer el viaje en barco, pero es más largo, hora y media o dos horas. Al oeste de la isla, cuando baja la marea, se puede ver emerger un banco de arena. Un lugar para tomar el sol unas horas.

Toda la isla junto con otras ocho forman un complejo hotelero vacacional. Vista desde el aire tiene forma de lágrima extendida y su superficie parece seguir una línea que se perfila todavía por debajo del mar. En sus dos kilómetros de largo se puede disfrutar de la naturaleza y de las mejores comodidades en una de las instalaciones hoteleras más atractivas de las Maldivas

¿Qué es la isla de Kuramathi y por qué cautiva a todos sus visitantes?

La isla de Kuramathi es uno de los polos turísticos del Índico. No sólo porque esté en las Maldivas, sino que además es uno de esos lugares al que la naturaleza primero y la mano del hombre después, han convertido en un atractivo para los visitantes de todas partes del mundo. Y es que se puede tanto estar tomando el sol y bañándose en sus aguas, como buceando o practicando algún deporte en sus instalaciones. También hay zonas exclusivas para los niños en caso de viajar familias completas.

La isla es una propiedad privada, pertenece a una compañía maldiva especializada en resorts. La llegada a Kuramathi se puede hacer en hidroavión o barco. Si se desea ir a esta isla, se debe programar llegada y salida según el medio que se elija. Es importante esto, porque los barcos e hidroaviones sólo operan durante las horas diurnas entre la isla y el aeropuerto de Malé, la capital. Si se elige barco para ir a Kuramathi, empleados de la empresa estarán esperando en el aeropuerto. Se debe estar pendiente de las horas para hacer trasbordo porque sólo se opera durante el horario laboral del aeropuerto, entre las seis y media de la mañana y las cinco de la tarde.

Como dicen las personas que viven en esta isla de Kuramathi, la misma ha sido bendecida con una naturaleza sin igual. Es por eso que se esfuerzan mucho en que los visitantes mantengan una actitud respetuosa y cuidadosa con el entorno natural. Tanto es así, que en la misma isla hay equipos de ecologistas para que el entorno se mantenga en perfecto estado. Y todo para que los y las visitantes puedan sentir cómo es la naturaleza de este lugar.



Los diferentes espacios o “villas” que rodean la isla, son también una forma de disfrutar de la laguna interior del atolón, además de alojamientos. Esta parte es la que ofrece la experiencia, posiblemente única en el mundo, de bucear al lado de especies marinas tan extrañas como maravillosas. Peces con miles de colores en sus escamas, los tiburones ballena que han hecho de Maldivas su santuario y los arrecifes de coral, únicos en su belleza y su composición natural.

La isla de Kuramathi es, como todas las del archipiélago maldivo, un territorio formado por la acumulación de coral, por eso el color blanco característico de la arena en esta isla. Este detalle la convierte en el lugar elegido por muchas parejas para renovar su matrimonio o pasar la luna de miel que habían soñado. Tanto es así, que existe la posibilidad de celebrar una ceremonia de renovación de matrimonio, o un recibimiento especial por la luna de miel. Es cuestión de decidirse y buscar la mejor opción.

Los más pequeños también tienen la posibilidad de pasar unas vacaciones fenomenales en Kuramathi. El Bageecha Kids Club ofrece una amplia variedad de juegos para que los niños puedan estar cómodos jugando o entretenidos con muchas de las actividades preparadas para niños y niñas. Existe también un Eco Centre, un espacio que se inauguró pensando en las consecuencias que tiene para la vida del coral fenómenos como El Niño. Con programas de TV en 3D, el equipo de profesionales tanto biólogos como medioambientalistas marinos, buscan la implicación del visitante para que conozca mejor el medio ambiente donde está pasando sus vacaciones. Se intenta así concienciar sobre lo frágil y hermoso de la naturaleza.

Kuramathi ofrece numerosas formas de pasarlo bien en un entorno magnífico, verde, blanco y azul, en medio del Índico, un océano que pasa muchas veces desapercibido para los occidentales. Por eso, las Maldivas son el escenario perfecto para conocer esta parte del mundo. Y en tal caso, la estancia en Kuramathi es una de esas experiencias que merecen la pena una vez en la vida. ¡Sólo hay que atreverse y disfrutar!

Isla de Kuramathi, una de las grandes perlas del océano Índico
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