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Templo de Ramses II: descubre su historia, misterios y arquitectura milenaria



Sorprende que una de las mayores proezas de la antigüedad clásica viera amenazada su existencia durante la década de 1960, como consecuencia de la construcción del embalse de la Presa Alta de Asuán. Son muchas las historias, antiguas y modernas, que rodean al Templo de Ramses II, uno de los lugares turísticos más visitados de Egipto.

Conocido a su vez como el templo de Abu Simbel, este icono egipcio se emplaza en la frontera de Egipto con Sudán. Cada uno de los edificios que dan forma a este complejo se erigió en el siglo XIII a. C., durante el reinado del gran y poderoso Ramsés II. Pero ¿cuáles son los misterios que rodean a esta histórica construcción?, ¿por qué fue trasladado piedra a piedra hasta el sur de Egipto?

¿Cuál es la historia detrás del Templo de Ramses II?

Asuan es una ciudad a la vera del río Nilo, que debido a su situación fronteriza, juega un papel importante en el comercio del sur del país, siendo además la sede de incontables monumentos, como el templo de Philae, en la isla de Agilkia, o el famoso Templo de Ramses II.

Entre los arqueólogos, parece haber consenso acerca de que la construcción del monumento requirió dos décadas. En la entrada del Gran Templo, cuatro estatuas colosales sentadas de Ramsés II, de unos 20 metros de altura, contemplan a los visitantes. En cuanto al Templo Pequeño, que pudo haber sido construido para Nefertari, la esposa de Ramsés II, su entrada está custodiada por dos estatuas de la reina y cuatro del faraón, cada una de 10 metros de altura.

Los orígenes del Templo de Ramses II se remontan al año 1264 a.C, y fue creado para celebrar la victoria de Ramsés II sobre los hititas en la batalla de Kadesh en el año 1274. No obstante, otras voces críticas aseguran que su edificación comenzó varias décadas antes, lo que históricamente lo situaría en la frontera con las tierras conquistadas de Nubia.

Como quiera que sea, esta última teoría no cambia que el Templo de Ramses II fuera abandonado y olvidado bajo la arena del desierto durante siglos y siglos. El redescubrimiento del mismo fue supuestamente realizado por el geógrafo suizo Johann Ludwig Burckhardt, famoso también por su descubrimiento de Petra en Jordania.

Según una versión de la historia, en 1813, Burckhardt viajaba por el Nilo cuando vio la parte superior del Gran Templo, que no había sido cubierta por la arena. Otras versiones sugieren que el intrépido suizo fue llevado al lugar por un niño egipcio llamado Abu Simbel, cuyo nombre sirvió para bautizar el templo en señal de agradecimiento. Según esta teoría, Burckhardt no pudo descubrir el templo por sí mismo. En cualquier caso, el suizo y Giovanni Battista, un colega, fueron los responsables de excavar el monumento, aunque sin óptimos resultados. En 1817 ambos rescataron de su interior todos los objetos y reliquias que fue posible.



No deja de sorprender el hecho de que el Templo de Ramses II, a pesar de sobrevivir a los azares del tiempo, pudiera haber desaparecido finalmente en 1960, cuando la edificación de la Presa Alta de Asuán puso en peligro su integridad. Finalmente, las autoridades decidieron desmantelar el templo y luego volver a armar en una nueva ubicación, un desafío titánico que comenzó en 1964 y que se completó en 1968.

En la actualidad, el Templo de Ramses II ha sido declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por el comité de la Unesco, teniendo el honor adicional de ser el destino más visitado de Egipto, después de las Pirámides de Giza. Sin lugar a dudas, una de las mayores proezas del mundo antiguo, que merece la pena visitar.

¿Por qué febrero y octubre son los meses idóneos para visitar el Templo de Ramses II?

Son muchos los turistas que visitan este templo año tras año, especialmente durante los meses de febrero y octubre. Y es que durante este periodo ocurre uno de los fenómenos más impresionantes y menos conocidos del Templo de Ramses II: la alineación de la estatua del rey Ramsés II con el sol.

Este acontecimiento ocurre dos veces al año, marcando fechas clave en la vida del faraón. La primera alineación se lleva a cabo hacia el 22 de febrero, marcando su ascensión al trono y el comienzo de las temporadas de verano y cosecha para los antiguos egipcios, y la segunda el 22 de octubre, que conmemora su cumpleaños.

Por otra parte, una visita al Templo de Ramses II es una ocasión inmejorable para dejarse conquistar por otras atracciones turísticas en sus inmediaciones, algunas tan sugerentes como el Parque Nacional de Elba, el Parque Nacional Wadi el Gemal o los lagos Toshka y Nasser, que sin duda entusiasmarán a los amantes de la naturaleza.

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