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Trinidad, una de las urbes más vibrantes de Cuba



¿Estás considerando seriamente hacer una escapada a Trinidad en Cuba? Este municipio, ubicado en el mismo corazón del territorio cubano, atesora uno y mil tesoros turísticos, que merece la pena descubrir. ¿Nos acompañas?

Considerada como una de las ciudades históricas mejor conservadas no sólo de Cuba sino también del continente americano, Trinidad en Cuba fue reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, junto con el Valle de los Ingenios, lo que habla muy favorablemente de este destino turístico.

Por qué todos quieren visitar Trinidad en Cuba

Trinidad fue una de las primeras ciudades cubanas fundadas por los españoles, enriqueciéndose con rapidez con la producción de caña de azúcar, ganado y tabaco. De hecho, esta es la ciudad colonial mejor conservada de Cuba, y combina una arquitectura de 1850 con vehículos de los años 50, dando la impresión de haberse quedado congelada en el tiempo.

La riqueza de la ciudad financió palacios extravagantes, grandes plazas y coloridas casas de estilo colonial, llegando a ser una de las ciudades cubanas más populares para los viajeros. En su interior es posible caminar por calles adoquinadas, escuchar música en vivo en las plazas, refrescarse con jugo de caña de azúcar, montar en un carruaje tirado por caballos o simplemente conversar con los lugareños y aprender de la fascinante sociedad cubana.

No obstante, Trinidad de Cuba no siempre mostró este aspecto tan retro, por así decirlo. El desarrollo de esta urbe terminó alrededor de 1850, momento en que la ciudad comenzó a estar más aislada, al mismo tiempo que sus edificios se deterioraban y el parque automovilístico se resintiera del paso del tiempo. Esto no ha impedido que Trinidad sea en la actualidad uno de los principales destinos turísticos de Cuba.

5 cosas que descubrir en Trinidad en Cuba

Recorrer la Plaza Mayor

Con toda seguridad, estamos ante el lugar más fotografiado de Trinidad de Cuba. Este es el mismo centro de la urbe y cuenta a su alrededor con numerosas iglesias, museos y otros lugares históricos. Precisamente debido a su situación céntrica, la Plaza Mayor constituye un excelente punto de partida para hacer un recorrido por el resto de joyas turísticas de la ciudad, como el Museo Histórico Municipal, la Iglesia Parroquial de la Santísima Trinidad y otros puntos de interés.

Descubrir el Museo Histórico Municipal

En este museo es posible entrar en contacto con objetos de gran valor patrimonial, como mapas y documentos, así como objeto de la época de los esclavos y las guerras por la independencia. La torre superior de este edificio colonial ofrece una de las mejores vistas de Trinidad de Cuba, accesible a través de escaleras de caracol.



En sus comienzos, el Museo Histórico Municipal era una mansión que perteneció a la familia Borrel durante algunos años del siglo XIX. Fue vendida a un plantador alemán, de nombre Cantero, motivo por el que el edificio se conoce como Palacio Cantero. Pero este no es el único museo de la ciudad, como demuestra la presencia del Museo de Arquitectura Colonial, otra mansión del siglo XVIII, que alberga una interesante colección de obras.

El Museo Romántico o Palacio Brunet perteneció al Conde de Brunet y cuenta con diferentes objetos y artículos de lujo, que eran posesión de varias familias adineradas de Trinidad.

Disfrutar de la Playa Ancon

Esta es la playa más cercana y la mejor de Trinidad de Cuba, provista de arena blanca, aguas turquesa y unos 4 kilómetros de costa, suficiente para satisfacer a los amantes del turismo de sol y playa. Además de este bello arenal, destaca las posibilidades de ocio que surgen en este escenario, como hacer un paseo en bote, desde la Playa Ancon hasta Cayo Blanco, o bien disfrutar del fondo marino haciendo una inmersión.

Visitar la Iglesia Parroquial de la Santísima Trinidad

La Iglesia Parroquial de la Santísima Trinidad se encuentra en el extremo superior de la Plaza Mayor. Dispone de un estilo arquitectónico neoclásico, siendo además la iglesia más grande de toda Cuba. Fue reconstruida en 1892, después de que una gran tormenta destruyera la iglesia original. Uno de los elementos más destacados del edificio es la presencia de una estatua, el Cristo de la Verdadera Cruz, que data del año 1713, nada menos.

Explorar la naturaleza de Trinidad

Pero Trinidad de Cuba es sinónimo de naturaleza. En el Valle de los Ingenios, por ejemplo, se abre a los ojos del turista un paisaje verde y extenso, con cultivos de caña de azúcar, palmeras y riscos montañosos. La visita a este valle es una oportunidad de oro para explorar otras maravillas del lugar, como la torre Manaca Iznaga.

Pero la naturaleza más cautivadora no termina en el Valle de los Ingenios, sino que continúa en las muchas cascadas que se encuentran repartidas por el territorio, como el Salto del Carbuni, El Nicho, Vegas Grande y otras. Ni qué decir tiene que estamos ante una experiencia única en el mundo.

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