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Visita al London Eye, el popularísimo ‘ojo’ de la capital inglesa

London Eye


Fue instalado a principios del año 2000 a orillas del Támesis para celebrar la llegada del nuevo milenio, pero su éxito fue tan grande y la acogida entre los londinenses tan positiva que se quedó allí para siempre. El London Eye, la famosa noria de Londres, es hoy una de las grandes atracciones de la capital británica y uno de sus principales iconos, al mismo nivel que el Big Ben o el Puente de Londres.

Esta gigantesca rueda de 135 metros de altura fue durante algunos años la noria más grande del mundo y aún hoy sólo es superada en tamaño por las colosales norias construidas hace unos años en las ciudades asiáticas de Shanghai y Singapur.

La atracción más visitada de Londres

El London Eye cuenta con 32 grandes cabinas de cristal con capacidad para 25 personas, que pueden disfrutar de unas sensacionales vistas panorámicas de la ciudad desde las alturas, cómodamente y con tranquilidad, pues la rueda tarda 30 minutos exactos en completar la vuelta.

La emoción de tener la ciudad a tus pies y de ver los grandes monumentos del centro de Londres como si fueran pequeñas miniaturas es lo que hace de esta atracción la más visitada por quienes viajan a la capital de Reino Unido.

Pero no se trata de un lugar sólo frecuentado por turistas: cada año son más los británicos que reservan una o varias cabinas del London Eye para celebrar una fiesta o disfrutar de un momento romántico en pareja. Cumpleaños, bodas y despedidas de soltero son algunas de las actividades que también tienen lugar allí.



Lo que debes saber antes de visitar el London Eye

El “Ojo” de Londres abre sus puertas todos los días del año desde las 10:00 a las 21:00 horas sin interrupción. Las entradas no son precisamente baratas: £ 29,50 por media hora, aunque hay descuentos para menores de 15 años. En el precio de la entrada está incluido el acceso a la sala donde se emite un interesante cortometraje titulado “4D Experience”, en el que se narra la historia de la ciudad.

El mejor modo de llegar a los pies del London Eye es el metro, bajándonos en las paradas de Waterloo o de Westminster y caminar desde ellas en dirección al río.

Si planeas visitar el London Eye conviene que vayas con bastante antelación, pues las colas son siempre largas. Existe la posibilidad de adquirir las entradas por internet, pagando bastante más pero con la ventaja de no tener que esperar.

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